El término imperialismo hace referencia a la actitud, doctrina o acción que conduce al dominio de un estado sobre otro u otros mediante el empleo de la fuerza militar, económica o política.
Durante el último tercio del siglo XIX las potencias europeas y algunas extraeuropeas (USA y más tarde Japón) desarrollaron una política de expansión colonial acelerada que ya venía gestándose desde comienzos de siglo. Esta nueva fase del colonialismo, que recibe la denominación de imperialismo, tendía a la formación de grandes imperios y constituyó una constante fuente de conflictos que desembocaron en la 1ª Guerra Mundial
Para entender un poco más este hecho tomad nota de las causas viendo el siguiente video:
En el siguiente texto identifica las causas del imperialismo comentadas en clase:
"La política
colonial se impone en primer lugar en las nociones que
deben recurrir o la emigración, ya por ser pobre
su población, ya por ser excesiva. Pero también
se impone en las que tienen o bien superabundancia de
capitales o bien excedente de productos ésta es
la forma moderno actual más extendida y más
fecunda (...).
Desde este punto de vista,
lo repito, la fundación de una colonia es la creación
de un mercado (...). En el tiempo en que estamos y con
la crisis que pasan todas las industrias europeas, la
fundación de una colonia es la creación
de una salida. Allí donde permanezca el nudo colonial
entre la madre-patria que produce y las colonias que ella
fundó, se tendrá el predominio de los productos:
económico, y también político (...)
Hay un segundo punto que
debo igualmente abordar: es el lado humanitario y civilizador
de la cuestión. Es preciso decir abiertamente que,
en efecto, las razas superiores tienen un derecho con
respecto a las razas inferiores porque existe un deber
para con ellas. Las razas superiores tienen el deber de
civilizar a las razas.
CONFERENCIA DE BERLÍN: EL REPARTO DE ÁFRICA
Todo lo relatado ocasionó los primeros encontronazos importantes. Por lo que a petición de algunos países como por ejemplo Portugal, sin duda en el siglo XIX unos de los países más débiles, se decide convocar la Conferencia de Berlín. Entre los países participantes todos los interesados, es decir; Reino Unido, Alemania, Francia, Portugal e Italia. Junto a ellos meros comparsas, como Países Bajos, Rusia, Suecia, España, EE.UU o Dinamarca, a los que debemos sumar dos Imperios el austrohúngaro y el otomano, y dos que merecen un comentario a parte debido a la curiosa injerencia de Leopoldo II. Su propio país Bélgica sin un papel preponderante y la Asociación Internacional del Congo, una institución creada por este personaje para explotar dicha zona, una de las más ricas de África.
El 15 de Noviembre de 1884 arrancaba la misma con el discurso de su presidente el prusiano Otto von Bismarck, discurso que fue una verdadera declaración de intenciones. Los países europeos debían introducirse en el interior de África, para civilizar, llevar la cultura occidental, explotar sus materias primas e introducir el control político en todos los territorios sin explotar. Tras lo cual podemos añadir que acababa de empezar el Imperialismo Europeo, que aunque se pueda pesar que es lo mismo que colonialismo, no es del todo cierto. Si este último pretende el control comercial, al imperialismo hay que sumarle el control territorial y político. Es decir, convertir a los países en protectorados de las metrópolis, adquiriendo todas sus funciones administrativas.
REPARTO DE ASIA

CONFERENCIA DE BERLÍN: EL REPARTO DE ÁFRICA
Todo lo relatado ocasionó los primeros encontronazos importantes. Por lo que a petición de algunos países como por ejemplo Portugal, sin duda en el siglo XIX unos de los países más débiles, se decide convocar la Conferencia de Berlín. Entre los países participantes todos los interesados, es decir; Reino Unido, Alemania, Francia, Portugal e Italia. Junto a ellos meros comparsas, como Países Bajos, Rusia, Suecia, España, EE.UU o Dinamarca, a los que debemos sumar dos Imperios el austrohúngaro y el otomano, y dos que merecen un comentario a parte debido a la curiosa injerencia de Leopoldo II. Su propio país Bélgica sin un papel preponderante y la Asociación Internacional del Congo, una institución creada por este personaje para explotar dicha zona, una de las más ricas de África.
El 15 de Noviembre de 1884 arrancaba la misma con el discurso de su presidente el prusiano Otto von Bismarck, discurso que fue una verdadera declaración de intenciones. Los países europeos debían introducirse en el interior de África, para civilizar, llevar la cultura occidental, explotar sus materias primas e introducir el control político en todos los territorios sin explotar. Tras lo cual podemos añadir que acababa de empezar el Imperialismo Europeo, que aunque se pueda pesar que es lo mismo que colonialismo, no es del todo cierto. Si este último pretende el control comercial, al imperialismo hay que sumarle el control territorial y político. Es decir, convertir a los países en protectorados de las metrópolis, adquiriendo todas sus funciones administrativas.
La conferencia terminó el 26 de Enero de 1885, sobre la mesa el reparto de todos los países africanos excepto dos; Liberia que ya estaba en manos de EE.UU y Etiopia el único que se libró de momento. El resto fueron a parar a manos alemanas, británicas, italianas, francesas, portuguesas y españolas. Pero parece que lo peor no fue eso, sino otra serie de elementos que llevaba la resolución de la conferencia.
Entre ellos la libre navegación por los ríos Congo y Níger y por supuesto por las costas marítimas, o el libre comercio en el interior del continente. Además de una disposición por la cual, si los países a los que se le encomendaba la ocupación territorio no la hacían efectiva en un plazo de tiempo, podía ser ocupado por un tercero. Sin olvidar que ningún país supo hacer frente al caprichoso Leopoldo II, el rey belga al que fue asignado personalmente el territorio congoleño, y cuando digo personalmente, significa que no fue a manos del país belga, sino a las de su rey.
A todo ello se sumó la declaración de que se lucharía contra la esclavitud, además del respeto a la cultura y a la religión de los pueblos ocupados. Es evidente que este último apartado de las resoluciones de la Conferencia de Berlín, fue el único que no se cumplió.

África antes del imperialismo decimonónico.

Ímperialismo en África. S. XIX.
Fuente: caminandoporlahistoria.com/la-conferencia-de-berlin/
REPARTO DE ASIA
En Asia, las principales metrópolis ya habían delimitado sus posiciones antes del reparto colonial del último cuarto del siglo XIX. Los hechos más novedosos de este período en el continente asiático fueron: la anexión de Indochina al Imperio francés, la emergencia de Japón como potencia colonial y la presencia de Estados Unidos en el Pacífico después de la anexión de Hawai y la apropiación de Filipinas. El movimiento de expansión imperialista de fines del siglo XIX recayó básicamente sobre África.
En Asia, los países occidentales se encontraron con grandes imperios tradicionales con culturas arraigadas y la presencia de fuerzas decididas a resistir la dominación europea. El avance de los centros metropolitanos dio lugar a tres situaciones diferentes. Por una parte, la de los imperios y reinos derrotados militarmente y convertidos en colonias, como los del subcontinente indio, de Indochina y de Indonesia. Por otra, la de los imperios que mantuvieron su independencia formal, pero fueron obligados a reconocer zonas de influencia y a entregar parte de sus territorios al gobierno directo de las potencias: los casos de Persia y China. Por último, la experiencia de Japón, que frente al desafío de Occidente llevó a cabo una profunda reorganización interna a través de la cual no solo preservó su independencia sino que logró erigirse en una potencia imperialista.
Fuente: http://carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar

SIBERIA
EL REPARTO DEL PASTEL CHINO

EL POWERPOINT DE REPASO LO TENÉIS EN EL SIGUIENTE ENLACE:
https://drive.google.com/file/d/1NfER9kS-DV2tMkD6MrUCVUxRFdd8IiO-/view?usp=sharing














